viernes, 27 de enero de 2012

Saludaré este día con amor en mi corazón.


 ¿Y cómo lo haré?


De aquí en adelante contemplaré todas las cosas con amor y naceré de nuevo.

Amaré al sol por que me calienta los huesos; 
pero también amaré la lluvia por que purifica mi espíritu.

Amaré la luz por que me señala el camino; 
pero también amaré la oscuridad por que me ensaña las estrellas.

Acogeré la felicidad por qué engrandece mi alma y mi corazón; 
pero también soportaré la tristeza por que descubre mi alma.

Reconoceré la recompensa por que constituye mi pago; 
pero también daré acogida a los obstáculos por que constituye para mí un desafío.

Saludaré este día con amor en mi corazón.


¿Y cómo procederé?


Amaré a todas las clases de hombres por que cada uno tiene cualidades dignas de ser admiradas aunque quizás estén ocultas.
Amaré al que tiene ambiciones por que podrá inspirarme, 
pero también amaré a los que han fracasado por que pueden enseñarme.
Amaré a los Reyes por que son solamente humanos.
Amaré a los humildes por que son divinos.
Amaré a los ricos por que sufre la soledad,

pero también amaré a los pobres por que son tantos...
Amaré a los jóvenes por la Fe a que se aferran.
Amaré a los ancianos por la sabiduría que comparten.
Ameré a los hermosos por sus ojos llenos de tristeza, 
pero también amaré a los feos por que tienen sus almas saturadas de paz.

Martina Torres

Me gustó este escrito y quise compartirlo...
Belén Maria Bloksa

domingo, 8 de enero de 2012

Onírico

He caído y caído, volado y volado
durante días he viajado por países y hay objetos que dicen tu nombre y yo los veo.
Como el atardecer de ese lugar, que al ir, su calor, desprende emociones vívidas de ángeles que ya estuvieron ahí.
Se proyecta la película y me acuerdo de los sueños que he tenido contigo como si el tiempo no pasara. Surrealismo, viaje en el tiempo, maquina del tiempo la melancolía es,
Olor, sensación, emociones onírico te presentas.
Y te vas...

viernes, 2 de diciembre de 2011

Prestidigitador



Hombre con traje caro de prestidigitador ilusionista.  Foto de archivo - 7548780

Qué será de la vida del hombre que de su manga naranja y mano de plata

Sacó las cosas más sencillas que jamás nadie regaló: risas, estrellas, nubes, amor!.


Y con su sombrero me cubrió del frío, nunca se esforzó por quitar de mi frente el velo de algún engaño, personal cadena.



Y sin mucha práctica natural era. Miró en mis ojos lo que nunca dejé que vieran.

El velo engañado y necio solo se cayó. Chiquita era a su lado, porque él se llenaba
De risas y crecía tanto hasta el cielo adonde me llevaba cuando de sus labios, salía la humedad del amor.


Prestidigitador te esfumaste y el polvo duele en el alma. El tocadisco a veces suena solo  y de las canciones vuelan las aves, aquellas que guardabas para mí.



No sé más de ti y sin embargo cuando cae la tarde mientras los colores del ocaso rotan como si en un calidoscopio los viera, apareces tu saludando, creo a veces es una I ilusión. Eres tú.



Ojalá no haya perdido usted su maleta repleta hasta el fondo de magia.
Llena de ganas, cristales, mis besos, mi letra que es para ti.


Si algún día haciendo y deshaciendo mientras viajas, aparece en su cama una carta, transportada por el todo que algún día me entregaste, reconocerás, entonces, que la magia es contagiosa, como la risa, Como los besos, y los abrazos.



Léala y sin dudar recuérdame como ahora lo hago yo. Sé que vivirás para hacer y para dar, desde hace tiempo no para mí.



Me diste tanto que cada mes, de aquel sobre, siembro las semillas de las Magnolias, del color que se me antoje, aunque siempre aparecen tan Blancas y con tu aroma.

Mientras tu





Hoy viajamos al bosque juntos.

Recostados de un árbol leímos cuentos
Y sin darte cuenta volaste, por mi guiado.
Tus ojos brillaban como hace tiempo, lo sabes.
Quizá te preguntabas por qué nunca jamás volaste tan alto.
Te preguntaste también, si todas esas ciudades que desde allí Viste estaban habitadas, 
¿Es que acaso no lo notaste?

..."Y el Caballero que anda en corcel con espada en mano, ese Mismo que eres tú, lloró en su pecho, en silencio, el dolor de todo Lo que ha dejado pasar.
Y Apretando suavemente los ojos, escuchaste una y otra vez la Música elevadora, la melodía especial con alas de mariposas Monarcas,
Esa misma que da vértigo porque alto te remonta".

Yo, te esperaré sentada en la rama del árbol de la vida feliz
Mientras tu, entre capa y escudo te refugias en lo que está más que muerto.
Esperaré a que dejes de cabalgar a ciegas tu corcel negro. 
Intentaré quitarte las vendas cuando por aquí pases.
Y entre nuevas riendas de plata forjada
Y pupilas frescas y renovadas, verás,
Encantado, la luz que se cuela entre la copa de los árboles
Y por fin, 
Me verás a mi, 
Esperándote...

Belén María Bloksa

sábado, 19 de noviembre de 2011

Botella al Mar



Todavía no he lanzado al mar la botella azul

Que contiene los mil peces de tinta que regalaré a la sal.
Las palabras se quedaron con olor a vino blanco,
Del más viejo y fino.
Los sentimientos, embotellados, aún están
Porque no he podido llenar al mar de tanto dolor.
Y si algún día, decido deshacerme del vidrio opaco 
En donde guardo lo que nunca te dije,
Entonces, no habrá manera de que sepas lo que sentí.
Quedarán oscuras, esperando,
Encerradas, mirando
Hasta que mueran de asfixia total.

Belén María Bloksa

Los locos

Los locos son así 

Increíbles, volubles, sensibles.

Una noche cualquiera de esas taciturnas
Llaman a tu mente
Y entran con el terremoto
Argumentos, mentiras, descaro.
Los locos son así
Te hieren y al día siguiente niegan
Hasta su existencia,
Repleta por cierto de sueños y
Vacía de encuentros.
Los locos eternos y la luna
Cambiaran siempre el disfraz, 
Vestido intangible de su pensamiento
Y ellos, en sus alcobas, sembraran la risa de mañana
Con los recuerdos del ayer,
Mientras sorben el café hirviendo que 
De vez en cuando despierta 
A ese loco inmerso que llora
Por ser otra vez, 
Por ser otra vez....

Belén María Bloksa

Hoja de árbol que cae en el día






¿Sabe la hoja del árbol que cae en el día
Que el sol la pinta
El viento la roza
La lluvia la llora
La rama la extraña
El río la anhela
El rocío la acecha
El suelo la espera
Y ella sigue ciega?


Belén María Bloksa