¿Y cómo lo haré?
De aquí en adelante contemplaré todas las cosas con amor y naceré de nuevo.
Amaré al sol por que me calienta los huesos;
pero también amaré la lluvia por que purifica mi espíritu.
Amaré la luz por que me señala el camino;
pero también amaré la oscuridad por que me ensaña las estrellas.
Acogeré la felicidad por qué engrandece mi alma y mi corazón;
pero también soportaré la tristeza por que descubre mi alma.
Reconoceré la recompensa por que constituye mi pago;
pero también daré acogida a los obstáculos por que constituye para mí un desafío.
Saludaré este día con amor en mi corazón.
¿Y cómo procederé?
Amaré a todas las clases de hombres por que cada uno tiene cualidades dignas de ser admiradas aunque quizás estén ocultas.
Amaré al que tiene ambiciones por que podrá inspirarme,
pero también amaré a los que han fracasado por que pueden enseñarme.
Amaré a los Reyes por que son solamente humanos.
Amaré a los humildes por que son divinos.
Amaré a los ricos por que sufre la soledad,
pero también amaré a los pobres por que son tantos...
Amaré a los jóvenes por la Fe a que se aferran.
Amaré a los ancianos por la sabiduría que comparten.
Ameré a los hermosos por sus ojos llenos de tristeza,
pero también amaré a los feos por que tienen sus almas saturadas de paz.
Martina Torres
Me gustó este escrito y quise compartirlo...
Belén Maria Bloksa

